En México se podía "mentarle la madre" al sistema pero no al Presidente. Eso ha cambiado, hoy ambos son insultados continuamente. En un país desarrollado tienes todo el derecho de insultar al jefe de gobierno pero no al sistema. Se denomina imperio de la ley (rule of law).  
Insultar al sistema no se considera aceptable, hay mecanismos para cambiarlo pero no se permite quebrantarlo. Salvo que el sistema sea inoperante ("rule by law" o imperio por ley pero no "rule of law" o imperio de la ley). Ningún sistema puede considerarse inamovible porque el sentido de justicia es relativo a los tiempos. No hay absolutos. La esclavitud era legal pero no justa. 
Hoy EUA votó por un hombre que insulta al sistema. Eso era lo que buscaban muchos, un cambio radical. Sin embargo, el tiro se ha dado por la culata: los insultos al sistema son para beneficiar a Trump y no a sus ciudadanos. En términos de complejidad es un sistema que empieza a oscilar y por ende, en proceso de encontrar un nuevo equilibrio. 
 En México también oscilamos desde hace tiempo. Nos falta encontrar un sistema que podamos respetar. Ojo dije sistema, no persona; algunos insisten encontrar una persona a quien respetar, pero lo que realmente buscamos es un mejor sistema. 
 Seguimos confundiendo personas con sistema y democracia o elecciones con buen gobierno. EUA ha bajado de categoría al perder la fe en su sistema y al haber confundido sistema con persona. Por ende se ha vuelto inestable, impredecible y peligroso.  
Los invito a pensar en sistemas para encontrar un mejor sistema de gobierno en México. Es tiempo de tener un sistema más efectivo, predecible y justo. No objeto su ánimo de seguir insultando a los políticos, se lo merecen, pero ya es tiempo de hacer algo más que esto. Hagamos un sistema a prueba de corruptos e ineficaces (pendejos y cínicos). Es decir, los invito al primer mundo. 
Algunas sugerencias: 
  • Entreguen su voto, no la cabeza.
  • Vigilen a sus gobernantes desde el primer día, aunque hayan votado por ellos. (Semáforo Delictivo, de Gobierno, etc, son herramientas para eso) 
  • Dejemos de posponer decisiones con academicismos, el mundo está lleno de ejemplos de buen gobierno. 
  • Incorporen a su lenguaje "pongámoslo en práctica". No hay modelos perfectos, sólo perfectibles con la experiencia. Menos teoría y más pragmatismo. 
  • Participen, entérense, usen Google, busquen y usen más datos y menos opiniones.
  • Vean más allá de México
  • Dejen el pasado en el pasado. 
  • Cuestiónense sus propios miedos a ser líderes. 
  • Si creen que entienden algo porque es una verdad evidente, cuidado probablemente están inmersos en un cliché. 
  • Insulten menos y argumenten más. 
  • No construyan una solución ideal con requisitos ideales, cambien lo que puedan con lo que tengan.
  • Sean prácticos, empiecen por lo que puedan cambiar, generalmente son ustedes mismos lo primero que debe cambiar. 
  • Si hay malos resultados, se deben al sistema, no a las personas. 85% de los resultados son del sistema. 
  • Piensen en sistemas, piensen en sistemas, piensen en sistemas. 
  • ¿Y tú, cuál propones?
Autor: Santiago Roel R.