El mundo está en crisis, México está en crisis. De la pandemia pasaremos a la crisis económica y muy probablemente a una crisis social. Pero la crisis es más profunda, los ciudadanos están desconcertados y enojados con sus gobiernos y la política, y los populistas se aprovechan para vender utopías y recetas bobas que sólo terminan en concentración de poder, pobreza, abuso y represión. 
En México nos urge replantear la necesidad de un orden político-jurídico de primer mundo. Ningún país ha logrado desarrollo económico-social sin ello. Si queremos un país en paz, libre, competitivo y sustentable, necesitamos ese paraguas, ese marco de gobernabilidad que defienda la libertad y la democracia. Hoy podemos convertir la crisis en oportunidad, si jugamos bien las cartas. 
¿Quién puede realizar este cambio?
Todos. Los sistemas desarrollados no le otorgan poder a un líder carismático, por el contrario, tienen una regla muy precisa y efectiva: desconfían del poder. La razón es sencilla y tiene que ver tanto con la teoría de juegos como con el aprendizaje histórico: Quien puede abusar del poder va a abusar del poder. No hay excepciones. Son sistemas a prueba de ineptos y de perversos. 
Lo único que puede hacerle frente al poder político es un sistema distribuido de poder y la participación constante, la vigilancia permanente del sistema. Dicho de otra manera, se entrega el voto, pero no la cabeza. 
En el Semáforo Ciudadano no estamos en contra de nadie, estamos a favor de un mejor sistema-país. Un sistema con mejor democracia, con garantías a las libertades y derechos de todos los ciudadanos y mecanismos de defensa eficaces. Todas las libertades son buenas y necesarias, su único límite son las libertades de los demás. Es momento de defenderlas, reforzarlas y mejorarlas. 
Coincidimos en esto con muchas agrupaciones sociales que han emergido ante la crisis. Cada quién podrá tener temas más específicos, así de diversa es nuestra sociedad, pero todos estamos de acuerdo en lo fundamental y eso es importante. 
¿Qué aportamos nosotros? 
Tenemos una larga experiencia en el activismo social con otros semáforos como el Semáforo Delictivo; es decir, herramientas de medición y rendición de cuentas que todos entienden y sirven para el fortalecimiento de la ciudadana; tenemos una fuerte presencia en redes sociales y hemos incorporado un equipo muy experimentado en procesos electorales. 
Esto último es importante porque en el 2021 vienen las elecciones del Congreso Federal y es urgente que los partidos de oposición se sumen en un proyecto común para obtener la mayoría. Es la única manera democrática inmediata de recuperar el equilibrio de poderes y ponerle un freno a la concentración del poder presidencial. Para ello, es fundamental lograr acuerdos con los partidos existentes y, sobre todo, comprometerlos en esta visión de democracia, libertad y políticas públicas a favor de la democracia y la libertad, bajo el entendido que serán vigilados en todo momento. 
Creemos que se puedan ganar 171 distritos de elección directa y obtener 130 plurinominales para lograr una mayoría del 60% en el Congreso. 
Pero el proyecto es de largo plazo e incluye, entre otras cosas, la necesidad de un poder judicial eficaz e independiente que defienda a los ciudadanos de los abusos de otros y, sobre todo, de los abusos del poder. Ningún privilegio es bueno. Ningún país puede ser grande sin un poder judicial independiente, equitativo y eficaz. 
Nosotros le apostamos a que esta crisis se convierta en una gran lección para el país con la que podamos construir ese orden político-jurídico de primer mundo. La tarea es titánica, si la enfrentamos solos; pero muy viable, si la enfrentamos colectivamente, con inteligencia, honestidad y valentía. Todos podemos participar en ella con ideas, trabajo y divulgación. Nuestro lema justamente es ese: Liderazgo de muchos, inteligencia de todos.
Santiago Roel R