El universo está lleno de sistemas complejos. ¿Qué son? Son sistemas con tantas partes y tantas relaciones -en el tiempo y en el espacio- entre sus partes que es imposible determinar con precisión la causalidad y predecir su comportamiento. 
Hace tiempo, los humanos creían que el universo era mecánico y por tanto, podíamos controlarlo como si fueran un reloj, un automóvil o incluso una computadora. No es así.  
En la escala humana, los sistemas complejos más sencillos (con mayor probabilidad de modelarlos matemáticamente) son los físicos. Digo en la escala humana, porque si nos trasladamos al microcosmos (física cuántica) o al macrocosmos (cosmología), la supuesta capacidad de entendimiento del sistema se pierde.  
Los sistemas más complejos son los sociales y sin embargo, constantemente vemos a los políticos tratando de simplificar las causas y controlar el comportamiento del sistema como si se tratara de sistemas mecánicos. 
 LOS SISTEMAS NO SE CONTROLAN SE AUTO-ORDENAN
Como político, puedo influir positivamente en el auto-ordenamiento, pero pretender controlarlo es una ilusión peligrosa y costosa. 
¿Cómo se auto-ordena un sistema social? ¿Cómo emerge el orden en los sistemas sociales?  
  • REGLAS
  • INFORMACIÓN
  • INTENCIÓN
REGLAS. Pocas reglas, muy útiles, son buenas. Muchas reglas o reglas absurdas, en lugar de crear orden, crean caos. En lugar de lograr la paz o el bienestar, crean ineficacia, corrupción, confusión, contradicción y malestar. 
El exceso de reglas es un indicador de que el político pretende controlar al sistema. Las reglas absurdas o injustas también afectan negativamente al sistema.  
Las dictaduras son los sistemas políticos con mayor afán de control, y de ellas, las dictaduras totalitarias, en donde se quiere controlar el comportamiento total del ser humano, las más peligrosas y dañinas. 
El concepto de Razuradora de Occam aplica aqui. Ante la duda, menos reglas siempre será mejor que más reglas. 
INFORMACION. Un sistema complejo se auto-ordena con el libre flujo de la información. Si el sistema pretende controlar la información, suprimirla, obstaculizarla o desvirtuarla, se crea caos. 
La libertad de pensamiento, de expresión y de asociación son importantes para fomentar el auto-ordenamiento del sistema. No lo garantizan porque la información puede ser de buena o mala calidad, pero son condiciones cero: sin libertad informativa no puede haber orden. 
INTENCIÓN. La intención con la que inter-actúo con el sistema, es importante e influye en el resultado. ¿Cuál es la intención del gobernante?
  • ¿La paz o la guerra?
  • ¿La venganza o la conciliación?
  • ¿La imposición o la negociación?
  • ¿El respeto al poder de los demás o la imposición de su punto de vista?
  • ¿El bien común o el bien personal?
  • ¿Es modesto en su análisis o habla ex-cáthedra
Los sistemas políticos más eficaces no son los que esperan que sus gobernantes tengan buen nivel de consciencia en su intención, sino los que protegen a los gobernados contra las malas intenciones o la falta de capacidad de sus gobernantes. 
SIGNOS DE ALERTA Una comunidad siempre debe estar alerta a signos negativos de sus gobernantes.
1. El político quiere controlar al sistema en lugar de permitirle que se auto-ordene. 
2. El político simplifica causas y efectos, quiere tratar al sistema como si fuera un sistema mecánico, en lugar de entender que se trata de un sistema complejo. 
3. El político emite muchas reglas o reglas absurdas; o suprime reglas útiles que defienden al ciudadano.  
4. El político pretende controlar, desvirtuar o suprimir flujo la información. 
 5. El político miente sobre la intención, dice una cosa y hace o logra algo contrario. 
Santiago Roel - Semáforo Delictivo