• No sólo voto por un buen gobierno, lo vigilo todos los días. Esa es la mejor manera de contribuir.
  • Mi apoyo está condicionado: apoyo lo bueno, critico lo malo.
  • Exijo, demando y reclamo buenos servicios y honestidad. Esa es la mejor manera de contribuir al cambio.
  • Me informo y opino con fundamento. Cuestiono mis suposiciones, uso mi inteligencia, me enriquezco y aprendo de la opinión de los demás. No agredo ni acepto agresión de otros. Pregunto cuando no sé, explico cuando me preguntan.
  • No divulgo noticias que dañan a otros ni a mi país. Mi dignidad y la de otr@s van de la mano. Antes de expresarme, busco que mi mensaje sea lo más positivo posible. Me dedico a construir, no a destruir.
  • Valoro mis derechos y reconozco mis obligaciones, y las de otr@s. Me respeto a mi mism@ y respeto a los demás.
  • Entiendo que el Estado es gobierno y sociedad. Un país exitoso depende de la calidad y crecimiento de ambos.
  • Así como no quiero privilegios para otros, no los busco para mi. En eso radica mi poder, esa es mi fuerza moral.
  • Participo en la medida de mis posibilidades en la vida pública; trabajo por mi comunidad, por mi ciudad, por mi estado, por mi país y por La Tierra. 
  • En la diversidad está nuestra fuerza. Tod@s somos individuos con el derecho a expresarnos en paz, con libertad y con alegría. Si no afecto derechos de otros, otros no tienen porque afectar mis derechos. Esa es la regla de la convivencia.
  • Deseo un país en paz; me cuido, cuido a mi familia y cuido a mi comunidad. No robo ni la paz, ni los bienes, ni la libertad, ni la dignidad, ni la vida, ni los derechos de otr@s.
  • Creo en mi mism@ y creo en mi país; no me auto-limito con temores, baja autoestima y desánimo. Mi país y yo, tenemos el derecho a ser exitosos. Lo creo y lo trabajo.
Seguramente dejamos fuera muchos que tú estás pensando. Exprésate en los comentarios y danos el tuyo.